
CIENCIA CELESTE PERÚ

El hermano Luis Humberto Hidalgo León (†) última entrevista (Crédito: Jorge Cabrera)
Entrevista al hermano Luis Humberto Hidalgo León
Ica, marzo del 2022
Por Jorge Cabrera (Perú)
(Entrevista por video de YouTube subido en tres partes. Ver primera parte, ver segunda parte, ver tercera parte)
PRIMERA PARTE
Jorge Adrián Cabrera Machengo: Hermanito, queríamos hacerle algunas preguntas, porque como usted conoció… Primero dando gracias a nuestro divino Padre Eterno por permitirnos conocerlo a usted, no lo conocíamos, y hacerle algunas preguntas acerca de cómo, por ejemplo, ¿cómo usted llegó a conocer al divino Enviado?, ¿cómo así llegó a enterarse? En esas épocas yo supongo que usted trabajaría, era bastante joven todavía, ¿cómo así hermano?
Luis Hidalgo: Yo, en los 70, me interesó mucho el tema de los platillos voladores y asistía a reuniones que hacían un grupo de hermanos e investigadores de los ovnis y quedaba en la casa del hermano, también ya desencarnó, Carlos Paz.
Ah, Carlos Paz, ¿el papá de Sixto?
Luis Hidalgo: El papá de Sixto Paz. Y lo conocí al papá y a Sixto, y luego de unas semanas, o días, de estar asistiendo ahí —muy interesante— en los periódicos el Ojo, Última Hora, salió publicado: Vidente chileno anuncia el juicio final, y dice que uno no debe fanatizarse en los platillos voladores, eso decía Él. Y decía [ininteligible] aunque no tan breve, y luego consignaba la dirección de Lince, allá en Francisco Lazo 1939 interior J [Nota: El diario donde aparecía la dirección es Última Hora del miércoles 1 de junio de 1976] Y yo fui, pero en la noche, después que salía del trabajo. Yo estaba laborando en esos momentos, porque yo he trabajado en muchos oficios y estaba de vigilante en esos momentos, y luego de salir del trabajo me iba a las reuniones, allí en la casa de Antonio Córdova.
Hermanito, ¿y usted que sintió cuando vio al divino Enviado por primera vez?
Luis Hidalgo: Yo lo vi como cualquier persona, sencillo, hombre de pueblo, y lo vi que bajaba del segundo piso. Entonces, yo cuando llegué, toqué el timbre y salió el hermano Córdova, y yo le dije que iba por el interés que me ha dado sobre que hay un hermano vidente que habla sobre el juicio final y los platillos voladores. Y entonces agarró y me dijo. un momentito. Y luego bajó, me abrió la puerta, tomé asiento y en un rato bajó el Enviado. No me acuerdo si era el Enviado que traía los rollos o el hermano Córdova. Y luego el hermano tomó asiento y el hermano Córdova comenzó a extender los rollos. Y ahí comenzó a hablar el divino Enviado. Bueno, la verdad es que luego de unas palabras de su exposición me sentí muy conmovido y muy impresionado.
¿Por el gran conocimiento que brindaba?
Luis Hidalgo: ¡Claro! Él era un hermano que era de una sabiduría muy profunda, pero un conocimiento profundo con enseñanzas desconocidas para mí, y yo estaba leyendo también la Biblia. Yo también, a la par que asistía a las reuniones que explicaban de los platillos voladores, iba también a la Gran Fraternidad Universal.
¿La Gran Fraternidad Universal es una logia?
Luis Hidalgo: Que enseñan yoga, gimnasia psicofísica y la alimentación vegetariana. Estaba en ese plan de investigación de búsqueda. Pero yo, cuando conocí la revelación, yo dije que me encontré… me dije así mismo: Encontré la verdad. Así me dije yo en mi interior.
En su interior ¿usted que encontró?, hermano Hidalgo, se encontró en una gran verdad.
Luis Hidalgo: Sí, me emocionaba bastante escucharlo y comencé a asistir todos los días que podía después de salir del trabajo. Y poco a poco me di cuenta de que estamos viviendo prácticamente en un infierno.
Sí, cuando uno estudia la revelación…
Luis Hidalgo: Nuestro mundo es una calamidad, una tragedia. Y el hermano me impresionó, porque como le digo, era de mucha sabiduría.
Hermano Hidalgo, ¿y en ese momento usted llegó a reconocerlo como el Enviado de Dios, como Cristo, o fue mucho después todavía?
Luis Hidalgo: Fue después, 15 días creo, porque lo que comencé a leer prácticamente contenía un mensaje divino [ininteligible] y eso a mí me causó mucha vibración, mucha emoción y ahí es donde comencé a reconocer a la revelación y al divino Enviado.
[Breve interrupción]
Luis Hidalgo: Entonces ya prácticamente reconocí la doctrina luego de esos días. Claro, pues ahora uno comprende que dice que uno prometió —dice la revelación— reconocer en forma instantánea, en el momento. Aunque me emocionó bastante debido a la desconfianza que hay en el mundo y tantas religiones, sobre todo, demoré un poco.
Hermanito otra pregunta, ¿usted lo vio escribir, dibujar al divino Enviado?, ¿vio cuando Él escribía, cuando dibujaba?
Luis Hidalgo: No, no lo he visto, pero sí he subido al segundo y tercer piso, también he subido.
¿Llegó a entrar al cuartito donde Él se alojaba?
Luis Hidalgo: Sí.
Un cuartito de madera ¿cómo era el cuartito hermano?, grandecito, supongo que debe tener su camita, sus cositas ahí.
Luis Hidalgo: Sí. Muy curioso era el cuartito, pero nunca pude verlo escribir. Quién si lo vio ha sido el hermano Sicha, Juan Sicha.
Le digo esto hermano porque Antonio Córdova, cuando estaba vivo decía que el hermano escribía un rollo en 12 minutos, rápido. No sé si será verdad.
Luis Hidalgo: Probablemente, porque usted sabe que los padres solares, como era el Enviado Solar, y todavía de una jerarquía de primogénito, Él tenía mucho poder, pero como dice la revelación, Él estaba pasando por un momento de prueba también y tenía la misión de dar a conocer la revelación para que se cumpliera la parábola profética del divino Consolador: los Rollos y el Cordero.
Otra pregunta hermanito, es más que todo acerca del Enviado, ¿usted llegó a ver la cantidad total de rollos que escribió? O sea, 4000 rollos, ¿vio la totalidad o llegó, de una u otra forma más o menos a contabilizar?, ¿cómo fue eso hermano? Porque hay hermanos que dicen que solo hay 300 rollos nada más, pero…
Luis Hidalgo: En ese tiempo yo he visto mucha cantidad de rollos envueltos en…
¿En fajos? Hay unos que dicen así, en fajos grandes. He visto en fotos.

Fajo de aproximadamente 86 rollos, en este caso de cartulina, tal como se anunciaron en el apocalipsis 5:5, los rollos y el Cordero
Luis Hidalgo: Si, he visto bastantes rollos. Pero me faltaba más estudio del evangelio a mí. Me faltaba.
Justo hermano, los otros hermanos antiguos, hermanos Esther, Carmen Tasso, Enrique del Pino, dicen que el Enviado dejó pautas, y una de las pautas que dejó era que tenían que estudiarse primero los divinos evangelios, luego se estudiaba los títulos de los rollos, o comúnmente llamado ahora leyes —le dicen— y después se pasaba ya al estudio de la revelación en sí de los rollos.
Luis Hidalgo: El contenido de los rollos.
Para tener un mayor conocimiento, más preciso, más [ininteligible]. Y eso actualmente, al menos allá en José Gálvez, no se da hermano, no se menciona nada de eso, no están siguiendo las pautas…
Luis Hidalgo: ¿En José Gálvez?
De Antonio Córdova.
Luis Hidalgo: ¿Eso es del otro local?
Claro, de Antonio Córdova.
Luis Hidalgo: De ellos.
Sí. No se da eso hermano (ruido externo), además, no siguen el orden dejado, las pautas dejadas por el divino Enviado. Y bueno, si es cierto hermano, siempre hay que estudiar primero los evangelios.
Luis Hidalgo: Sí.
Es la base.
Luis Hidalgo: Sí, pues.
[Ininteligible]
Luis Hidalgo: Es que el problema ha sido que nuestros padres no nos enseñaron como lo manda las Sagradas Escrituras, el Antiguo Testamento. Y en eso ha sido una de las pautas [ininteligible] porque uno mismo se abandonó, no investigaba, nos contagiamos de la psicología mundana, el sistema. Pero fue un tiempo muy, muy supremo, porque francamente la revelación es enviada por el Padre Jehová.
Si es cierto, está en los rollos hermano.
Luis Hidalgo: Sí.
Por lo que he leído —por lo pequeño que he leído — dice que la humanidad pidió esta revelación, conocer esta revelación, al Padre Eterno, en el reino de los cielos.
Luis Hidalgo: Sí.
Y el Padre Eterno escuchó ese pedido de la humanidad, y accedió a ese pedido, y lo envió a través del divino Enviado para toda la humanidad, todos. No fue para la familia Córdova, para Antonio [ininteligible]. Fue un pedido hecho por toda la humanidad.
Luis Hidalgo: Sí, pues.
Pero la familia Córdova, Antonio Córdova, se cerró en ellos nomás, y ellos nomás quieren tener los rollos. Y no es así hermano. Está en la misma revelación, ahí lo dice.
Luis Hidalgo: Sí.
Está en este documento que le estoy dando, ahí está.
Luis Hidalgo: Sí.
Ahí está. Léalo, más adelante, ahí va a encontrar dónde está el tema, exactamente lo que dijo.
Luis Hidalgo: Ya.
Si pues hermanito, así estamos. Otra preguntita hermano, ¿usted vio escribir al divino Enviado los cuadernos con los títulos, con las órdenes telepáticas? Porque dicen que hay 30 cuadernos de 200 hojas.
Luis Hidalgo: No. Pero, sí alcancé a ver muchos cuadernos. Muchos cuadernos alcancé a ver. Bueno, yo he tenido la oportunidad de congeniar con el Enviado en muchos encuentros con Él. Una vez lo acompañé a comprar a la botica en Lince, Él estaba esperando salir para acompañarse con los hijos de Córdova que en ese tiempo eran niños.
Jorge Córdova y José Córdova.
Luis Hidalgo: Sí. Jorge ya murió hace tiempo, primero.
Sí, falleció.
Luis Hidalgo: Creo que él era el menor, creo.
Sí, el menor era. José Córdova es un poquito mayor.
Luis Hidalgo: Ese espíritu no vio lo que después ocurrió.
No.
Luis Hidalgo: Sí, creo que no vio. ¿O sí, a ver?
[Nota: Se refiere a los problemas con INDECOPI, cuando Antonio registró rollos a su nombre por breve tiempo]
Creo que falleció a los 21…
Luis Hidalgo: Creo que ha sido después, creo que yo ya no iba a Lince. Después de los sucesos…
Justo hermano queríamos saber también eso. El divino Enviado, por referencia de algunos hermanos que hicieron un manuscrito con un notario, menciona que… ahí mencionan estos hermanos que el divino… que nuestro Padre Eterno le había dicho al divino Enviado que Córdova es un ladrón que se quiere quedar con los rollos, robar los rollos. ¿Qué tan cierto es eso hermano?
Luis Hidalgo: Eso también lo tuve de referencia por la hermana Carmen. Pero la hermana Carmen ha estado presente en esos momentos, creo… porque ella, como era enfermera, aplicaba una receta a bases de inyecciones, y cuando ella escuchó se puso mal, se puso mal. Y la hermana Carmen ha estado presente también, muy cercana al Enviado, como estuvo también el hermano Sicha, Juan Sicha.
Sí, claro. Ellos, como conocieron al divino Enviado tuvieron esa cercanía.
Luis Hidalgo: Sí.
Estuvieron pues junto con el divino Enviado.
Luis Hidalgo: Yo cuando llegué, a los dos primeros hermanos que conocí, o sea, habían dos que conocieron la revelación en el círculo que conocimos al Enviado, porque antes ya en Chile habían visto los rollos también.
Sí. Menciona el hermano que en Chile Él mostró a muchos hermanos los rollos pero que no le hicieron caso, lo desconocieron.
Luis Hidalgo: Lo desconocieron, pese a que hubo señales. Ahí narra, una publicación de un hermano que viajó a Chile y entrevistó al otro Antonio…
Hay un Antonio, Thenoux
Luis Hidalgo: Thenoux, creo, sí.
Un francés que radicaba en Chile, en el norte, en Arica, si más no recuerdo.
Luis Hidalgo: Sí. Entonces yo iba, y no he estado así cercano [ininteligible] Sicha, la hermana Carmen Tasso. No obstante, antes de que yo conociera la revelación y al Enviado Solar, estaba ahí, en las reuniones, el hermano Facho.
Facho Castro, Ernesto Facho Castro.
Luis Hidalgo: Sí, y el hermano Javier del Pino, Enrique Javier del Pino. Ellos estaban primero, que yo vi los que se reunían. [Nota: Luis Hidalgo y Enrique del Pino conocen al divino Maestro gracias al reportaje del diario Última Hora del miércoles 1 de junio de 1975, al parecer, Luis Hidalgo va el mismo día, y Enrique del Pino y Ernesto Facho asisten el sábado 4 de junio]. Y no alcancé a ver a los otros hermanos que después se mencionan. De allí ya yo le pasé la voz a la hermana Carmen, yo y Facho. Estuvimos en una serie de curaciones que hacia un hermano espiritual que curaba dolencias y ahí estaba la hermana Carmen haciendo… Si, la hermana Carmen haciendo cola creo, y ahí le pasamos la voz.
Claro, claro. Usted —su persona, el hermano Hidalgo — con el hermano Facho le pasaron la voz a la hermana Carmen.
Luis Hidalgo: Sí.
Creo que sí. Hay un hermano también que narra eso. Claro, que la hermana Carmen estaba en una cola y le pasaron la voz y uno de los hermanos era Facho, pero no sabía que también usted estaba ahí.
Luis Hidalgo: Sí pues…
Claro, coincide, va coincidiendo.
Luis Hidalgo: Yo lo conocí a Facho. Pero Facho, ya después de lo que ocurrió, se fue al norte a vivir.
Sí. Tengo entendido que se fue al norte. Yo también fui a buscarlo, no lo encontré. Porque yo fui por un trabajo y pasamos por allá, por Lambayeque, por la misma ciudad, decía ¿dónde puede estar?, por más… Porque le pregunté al hermano Enrique, tampoco sabe la dirección, y vamos a ver por ahí, como teníamos movilidad. Nada hermano. Es que la ciudad es grande también, no había ni dirección ni teléfono, me parece que se ha perdido el hermano, no se sabe. Otra preguntita hermano, los cassettes, ¿usted observó o vio quién lo grababa? Porque por referencias del hermano Enrique dice que los cassetes lo grababa el hermano Facho, que él tenía en una pequeña grabadora, y que pasó el tiempo —porque el hermano Facho trabajaba — y decide dejarle los cassettes a Antonio Córdova para que él lo dé a conocer para todos, junto con la grabadora, ¿eso es cierto hermano, es verdad?
Luis Hidalgo: Yo creo que sí porque no creo que los hermanos mientan. Sí ellos dicen que sucedió así, así habrá sido.
Otra pregunta hermano, qué tan cierto es hermano, no sé si usted sabrá, que cuando el hermano ya estaba un poquito mal, dicen los otros hermanos que le detectaron, o le diagnosticaron cáncer. ¿Qué tan cierto es hermano que el hermano Córdova lo llega a prácticamente a desalojar de su hogar donde vivía? ¿Es cierto, usted corrobora eso hermano?
Luis Hidalgo: Yo me enteré por las hermanas Carmen y Esther, yo no sabía eso, en ese momento yo no he estado presente. Ellas refirieron eso, de que el hermano Antonio se había comportado muy mal con el divino Enviado y que incluso lo botó de su casa y muy mal lo trató.
Sí, así también refieren otros hermanos, que lo trató muy mal y que al final le dijo: ¡Entonces vete de mi casa! ¡Lárgate! —Le dijo —. Y el divino Enviado, en su condición que estaba, en persona ya enferma, convaleciente.
Luis Hidalgo: Sí, pues. ¡Imagínese! Qué tal carácter de Antonio Córdova, que no midió que estaba al frente del hijo de Dios, de un padre solar de alta jerarquía.
Entonces fue que sucedió eso hermano. Otra pregunta hermano Hidalgo, los rollos, los divinos rollos, y todo lo que pertenecía al divino Enviado, el divino Enviado designa a una persona como encargada, quien se debería quedar con los rollos e iniciar lo que es la difusión mundial, ¿usted llegó a escuchar quien era, a quién designó el hermano Luis Antonio Soto Romero como encargado de los rollos en ese entonces?
Luis Hidalgo: Sí. Por referencia también de las hermanas, y desde cuando yo me enteré de eso, y se dice, se refirió que el hermano había designado, para dejarle a cargo los divinos rollos al hermano que murió, Ricardo Flores. Él residía o tenía un local en Chorrillos creo.
Sí, Chorrillos, frente a la Escuela Militar de Chorrillos.
Luis Hidalgo: Sí. Y ahí mostraba unos minirollos.
Ah, sí, 40 creo, si no me equivoco.
Luis Hidalgo: Sí. Y él era… como le diré, también un hermano bien allegado al divino Enviado.
Sí, tenía bastante cercanía.
Luis Hidalgo: Sí. Le ayudó bastante al divino Enviado, todo. Aunque a veces también decía que iba a llevarlo a tal sitio al divino Enviado y no asistía algunas veces. Pero a él lo eligió el divino Padre, se iba a hacer cargo de los divinos rollos. Lamentablemente nosotros, los [ininteligible] hermanos, como las hermanas, nos opusimos, no tuvimos una mayor reflexión, meditación. Y como al hermano Ricardo no le agradaba hablar del comunismo, y por esto, de que a veces no iba el hermano Ricardo a cumplir con la cita que le había hecho al divino Enviado, yo, francamente, como que me chocaba eso, esa actitud. Y por eso es de que también, al igual que varios, casi todos de los hermanos que asistíamos y ya que reconocíamos al divino Enviado, decidimos defender a Antonio Córdova.
O sea, ustedes —digamos— por decisión, ¿decidieron darle el apoyo a Antonio Córdova para que él se quede con los rollos?
Luis Hidalgo: Sí.
Justo quiero otra pregunta precisar. Qué hay de cierto en que Olinda Córdova tuvo un sueño con un ángel, y el ángel le decía que no entregue los rollos a Ricardo Flores, y que el local donde supuestamente iban a estar los rollos, allá en Chorrillos, tenía la marca de la bestia, el 666.
Luis Hidalgo: Ah, la hermana Olinda.
Sí. ¿Qué hay de cierto en eso?
Luis Hidalgo: Sí, eso decían. Y para defender el lado de ellos pues, que no querían que se le entregaran los rollos al hermano Ricardo Flores.
O sea, ¿ellos no querían —la familia Córdova, definitivamente— no quería que se le entreguen los rollos a Ricardo Flores?
Luis Hidalgo: Sí. Ninguno de los dos quería.
No querían cumplir con la orden dada por nuestro Padre.
Luis Hidalgo: Sí, sí, sí. Y lo malo también es de que —dicen— que el Enviado Solar le dijo —esto le estaba diciendo al hermano Ricardo—, que se iba a hacer cargo de los rollos.
¿Y el divino Enviado le decía esto al hermano Ricardo Flores?
Luis Hidalgo: Sí. Y le agregó ¿quiere que le firme un papel? Y el hermano dijo: No hermano Luis, suficiente con lo que usted ha transmitido la orden que el Padre dio. Y que confiaba en el hermano Antonio, pero…
Error fatal.
Luis Hidalgo: Error fatal, error fatal. Porque estamos en un mundo de pruebas de mucha desconfianza, de mucho incumplimiento de las leyes de Dios. Y en eso también nosotros caímos, porque hay que reconocer, eso fue una caída de nosotros.
[Ininteligible] una prueba, o triunfan o caen.
Luis Hidalgo: Por lo que le ocurrió, de que… como le digo, observamos el comportamiento también del hermano Ricardo, de que a veces no asistía a la cita que le había dicho al Enviado. Eso chocaba, al menos a mí. Y también por lo que se decía que a él no le gustaba el comunismo, hablar del comunismo. Y yo también, desgraciadamente, apoyé a Antonio, y los demás hermanos igual.
Hermanito, y eso de la marca del 666 en el local donde iban a estar los rollos, ese local del hermano Ricardo Flores, ¿ustedes fueron hasta allá a verificar ese número 666?
Luis Hidalgo: No. Yo no. No sé si habrán ido otros hermanos, pero yo no pude ir, estaba trabajando y no pude ir.
Los otros hermanos refieren que sí fueron a verificar, y dicen que sí vieron escrito con crayola el 666. Eso refieren los hermanos, los otros hermanos.
Luis Hidalgo: Yo no fui [ininteligible]
Otra pregunta hermano Hidalgo. Una vez que el divino Enviado designó al hermano Ricardo Flores como encargado de los rollos, le dejó encargado, que él se iba a encargar, por orden de nuestro Padre Eterno, la familia Córdova en ese instante se movilizó para acá para allá ¿Cómo fue su reacción? Porque alguna reacción debieron haber tenido Córdova, Olinda, ante esa orden dada por nuestro Padre Eterno. ¿Cómo?, ¿usted pudo observar alguna reacción, como se comportaron, qué decían o qué hacían?
Luis Hidalgo: Sí. Como ellos le habían dado posada, albergue al Enviado Solar, ellos también se creían con derecho a tener los rollos y que el hermano no les había reconocido ese acto. Así se defendían, así argumentaban. Y todo lo demás que se habló allí, y la verdad es que estuvimos un poco confundidos, y de ahí caímos en el error.
Sí, pues. Claro, son pruebas.
Luis Hidalgo: Son pruebas [ininteligible] porque nosotros qué íbamos a saber el futuro que venía, si no el Padre. Ahora uno viene a reconocer verdaderamente eso, y actuamos pues así, con mucha confusión.
Sí, pues. ¿Y eso es cierto que el hermano Ricardo Flores viajó al norte, a Trujillo, por unos meses, un mes? porque el padre del hermano Ricardo Flores había fallecido y que después, al momento de regresar a recoger…
SEGUNDA PARTE
Luis Hidalgo: Cuando le tocaba entregar los rollos, el hermano no quiso, y dijo que tenía el respaldo de nosotros. Así de que… no se le entregaron los rollos al hermano Ricardo.
La familia Córdova se llega a quedar con todos los rollos.
Luis Hidalgo: Sí pues.
Hermano, y en ese momento que sucedió eso, el hermano Ricardo se retira porque no le querían dar los rollos, ustedes reunidos con Córdova, no hubo la idea de hacer como un documento donde diga tantos rollos hay, tantos cuadernos hay, como un inventario de lo que hay. ¿Llegaron a hacer algo?, o simplemente que los rollos estén en casa de Antonio, nada más.
Luis Hidalgo: No. No recuerdo eso. Pero si escuchaba que había 30 cuadernos.
Ah, son los 30 cuadernos de 200 hojas donde están los títulos.
Luis Hidalgo: Los títulos de los divinos planos. Eso sí he escuchado.
Otra pregunta hermano, tal vez usted tenga conocimiento. Pasó más o menos meses, y hasta un año, y una hermana profesora dona un dinero, vende un terreno en dólares, y ese dinero lo dona para la difusión y publicación de la revelación, libros. Qué tan cierto es eso hermano y ahí dice que, al ver esa cantidad de dinero, porque son más… no tengo entendido, creo que son 7 mil, 8 mil, 10 mil dólares, al ver esa cantidad de dinero que esa hermana dona para la publicación del primer libro de la revelación, Olinda, la esposa de Córdova, se emociona y le dice a la hermana Carmen: Hermana Carmen, acompáñeme a la panadería a comprar pan, vamos a invitarle un lonche en agradecimiento a la hermana que ha donado esta cantidad de dinero. Y en el transcurso de ir y venir a la panadería, la hermana Olinda menciona a la hermana Carmen: Hermana Carmen, que bueno que se inventó esto del sueño, del ángel. Y la hermana Carmen responde: ¿Cómo un invento del sueño del ángel? Sí, ese sueño del ángel fue una invención para quedarnos con los rollos. Usted hermano, ¿supo algo de eso, tuvo algún conocimiento?
Luis Hidalgo: Sí. A sí me contó la hermana Carmen y la hermana Esther.
¿Y usted cómo reaccionó ante eso hermano? Porque es prácticamente a descubrir que han sido engañados.
Luis Hidalgo: Sí, pues. Yo lo tomé eso como algo extraño, raro. Porque ellos, habiendo atendido al Enviado Solar, daba la impresión de que no iban a tomar una actitud, así como la que tomaron. Y a mí me extrañó mucho porque uno pensaba: ¿Cómo será la verdad? Yo me sentí un poco confundido porque quienes estuvieron más cerca ahí ha sido la hermana Carmen, el hermano Sicha, Facho, también que él lo vio morir, desencarnar.
Sí, desencarnar, justo también eso, hay una pregunta sobre eso. El hermano Facho fue la última persona que vio desencarnar al divino Enviado.
Luis Hidalgo: No sé realmente, como ha pasado tanto tiempo, tantos años. Había una hermana que también era muy allegada a los hermanos, la hermana… era una persona ya entrada en edad. No recuerdo el nombre, María creo, no recuerdo bien [Nota: Se refiere a la hermana Flora Torres], pero era ya entrada en edad. Fue otra de las hermanas que reconoció la divinidad del… la revelación. Reconoció al Enviado Solar.
El hermano Facho Castro, por lo que tengo conocimiento, fue el último hermano que vio al divino Enviado fallecer, y segundos antes de fallecer el divino Enviado le dice: Hermano Facho, los derechos del Padre se defienden. Fueron las últimas palabras del Enviado.
Luis Hidalgo: Creo que yo he escuchado esa versión, no recuerdo de qué hermanas han sido, no recuerdo eso, pero será. Pero el hermano Sicha, ¿todavía no lo han entrevistado a él?
Sí. Si le han hecho una entrevista.
Luis Hidalgo: ¿Y él que le dice respecto a esta versión que usted está expresando?
El problema con el hermano Sicha es que es bien reservado y muchas veces así nomás no habla, no dice. Tendría que ir, por ejemplo, el hermano Enrique, conversar con él, y a él sí le tiene más confianza, son más allegados. Si yo voy y lo entrevisto casi no dice nada. Pero hay una hermana que lo entrevistó, pero muy poca, casi no, muy poca información ha brindado. Tendría que ser un hermano antiguo que le haga la entrevista y así hablar más en confianza.
Luis Hidalgo: Será también porque tanto tiempo que ha pasado, me imagino que de repente no recordará bien, ¿cómo será?
Si pues. A veces sucede eso también, con los años uno va olvidando cosas. Cuánto, cuarenta años [ininteligible], bastantes años.
Luis Hidalgo: Yo he tenido pruebas con los hermanos cuando una vez, por ejemplo, yo fui y tenía un poco crecido la barba y el mentón [señala su rostro].
La barbilla… ¡Ah!, el bigote.
Luis Hidalgo: Sí, y tenía el pantalón un poco ajustado, y me dijo el Enviado: ¿Que son esos tiznes? Por los bigotes —me dijo —. Y después también me dijo que el pantalón muy ajustado. Yo agarré, pedí permiso al Enviado, y me fui a cambiar de pantalón. Después en otros momentos me afeité, ya me quité esas cosas que el Enviado me había observado, pero eso me dijo Él. Hay muchas anécdotas, porque como ha pasado tanto tiempo, tantos años, son del 70 y tantos. Porque el Enviado murió en el 78, desencarnó en el 78, fíjese que estamos en el 2022, cuánto tiempo ha pasado. Por ejemplo, con las hermanas, creo Olinda y Carmen, y no sé si estuvo otro hermano más, fuimos con el Enviado a ver la película esta que recién se estrenaba de Encuentros cercanos del tercer tipo. Fuimos al cine.

Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), película a la que asistió el divino Maestro en un cine de Lima entre 1977 y 1978
Ah, claro, claro. De Steven Spielberg, producción estadounidense. Claro, claro.
Luis Hidalgo: Sí, muy bonita esa película. En esos años creo que recién se estrenaba esa película, porque después la han seguido repitiendo, pasando. ¿Otra referencia? No me acuerdo más, porque yo también… ¡Ah!, hemos comido varios hermanos con el Enviado, hemos almorzado allá en la casa de Córdova.
Ah, en la casa de Córdova.
Luis Hidalgo: Sí.
Recuerda hermano que hay una fotografía que le tomaron al divino Enviado.
Luis Hidalgo: Ah, sí. Creo que ha sido el día de su cumpleaños. Sí, hay una foto.
Sí, donde aparece Él, hay una torta, está…
Luis Hidalgo: Los hijos de Antonio.
Está Ricardo Flores, el hermano y la hermana Olinda, y otras personas más.
Luis Hidalgo: Sí, creo que sí.
Eso fue en el aniversario entonces del divino Enviado, ese año.
Luis Hidalgo: Aparte de nosotros, antes ha habido otros hermanos que lo han conocido, y que salen en los cassettes de las enseñanzas que el divino Enviado impartía y que Él hacía, y ahí estaban esas… Ellos entonces fueron más antiguos que nosotros, porque yo no alcancé a conocer a varios hermanos y hermanas que aparecen en las grabaciones.
[Ininteligible] Otra pregunta hermano… se me fue la idea, una pregunta justo con referencia a ellos. Qué hay de cierto hermano que los hermanos que, en este caso la familia Córdova muchas veces, ya después del fallecimiento del divino Enviado, aquel hermano que no coincidía con la idea de ellos, o que veía que ellos estaban haciendo cosas malas y le reclamaban, entonces ellos decían: ¿Sabes qué?, usted está cortado de la revelación y no venga más ¿Qué decía usted?
Luis Hidalgo: ¡Ah!, sí. Había, por ejemplo, un hermano, creo que tenía el pelo largo y estuvo también, creo que una vez estuvo reunido con el Enviado.
No, no. Yo le hablaba de los hermanos Antonio y Olinda Córdova, cuando habían hermanitos que veían que ellos estaban haciendo mal, le reclamaban, y estos hermanos le decían —a este hermano, que reclamaba— ¡Usted está cortado de la revelación! ¿Es verdad eso hermano, que Antonio, Olinda, decían esos de los hermanos que no coincidían con sus ideas, que reclamaban?
Luis Hidalgo: Debe ser eso así. La verdad es que no recuerdo bien esos actos, esos instantes que ocurrió eso. Yo no recuerdo esa parte.
Otra pregunta hermano, que se me viene a la memoria…
Luis Hidalgo: Pero continuando con lo que le decía, hubo un momento así, que suspendía a los hermanos que a veces… A mí me ocurrió.
¿Eso lo hacía el divino Enviado, una llamaba de atención?
Luis Hidalgo: Sí, pero no me decía cortado, sino suspendido. Creo que tuve un encuentro de palabras, ¿con quién fue?… No me acuerdo, pero yo tuve un encuentro de palabras con un hermano o una hermana. No recuerdo con quien fue. Y así creo que me [ininteligible] el hermano. A mí me dijo, no sé si a otros también habrá ocurrido. Pero yo he pasado por esa experiencia y después he regresado.
Con referencia a otros hermanos mencionan que, habían hermanos que venían y decían: Hermano, usted… —O sea, El divino Enviado tiene pues poderes para ver— Usted está fumando —le decía—[ininteligible] tiene cigarro, no fume, porque eso hace daño a los pulmones, a los poros [ininteligible] O usted hermana se pinta mucho la cara, los poritos en el día del juicio le van a reclamar, le van a hacer juicio.
Luis Hidalgo: Sí. Eso sí he escuchado. Después yo recuerdo también que llevé a un hermano que era de la universidad de San Marcos y yo le había hablado de la revelación. Y él vino también para conocer la revelación, y este hermano era así, un poco escéptico, materialista, y sostuvo una conversación con el Enviado Solar, que luego se puso así, un poco brusco. El hermano contradecía mucho al Enviado, y como era materialista no reconocía la enseñanza de la revelación. Y después uno de los hermanos que hacía como entrar en un estado al Hermano de inquietud —como le digo—, de rechazo al Enviado. El Enviado se puso un poco alterado porque este hermano era así, como era materialista. Pero este hermano materialista dice que por las contradicciones se llegaba a la verdad, y por eso él actuaba así, contradecía. Y eso no le gustó al Enviado, porque como era materialista, no reconocía, pero él, tercamente, resistía en esas afirmaciones. Yo me acuerdo de ese hermano, era estudiante de la Universidad de San Marcos. [Nota: La descripción encaja con la conversación que tuvo el divino Maestro con un hermano, de nombre no conocido, grabado en el cassette 4, lado B]
San Marcos de aquellas épocas.
Luis Hidalgo: Sí. Así hay hermanos ganados por materialidad del sistema, y en la universidad también, mayormente es un ambiente materialista, no hay, espiritualismo no hay.
Como es una institución parte del sistema…
Luis Hidalgo: Del sistema, mundano también.
Sí, es cierto. Otra pregunta hermano, usted tal vez pueda corroborar esto. El divino Enviado, cuando ya estaba un poco mal, le dice a Antonio Córdova: Hermano Amonio Córdova, usted está retirado definitivamente de la revelación por órdenes de nuestro Padre Eterno. ¿Es cierto eso hermano?, ¿usted pudo escuchar eso?, ¿qué nos puede contar de ello hermano?
Luis Hidalgo: Yo no he escuchado eso, pero esa versión, si lo han dicho los hermanos o las hermanas, debe ser así. Como le digo, a veces hay cosas que yo no recuerdo, pero, debe ser que haya sido eso también, que haya sucedido. Sí, es probable, porque habían actitudes que no le agradaban al Enviado, al divino Padre. Entonces, puede ser cierto eso.
Otra pregunta hermano, después que ocurrió el fallecimiento del divino Enviado, los rollos quedan en casa de Antonio Córdova, él se queda con los rollos, después de eso, ¿cómo pudo usted observar el desenvolvimiento de esta familia con los rollos? Daban a conocer todos, o ya veía usted la intención de que solo un poco nomas, que hay que publicar, pero los libros hay que venderlos por el costo, la impresión, las hojas, ¿cómo observaba todo esto?
Luis Hidalgo: Sí, esa versión creo que ha sido… así ha sucedido creo.
Muchos hermanos refieren que después que fallece el Enviado, muchos de los rollos se guardó y solo salió un pequeño grupo que se dio a conocer. Hasta el día de hoy.
Luis Hidalgo: Pero, tanto así no me parece. Yo, como no he asistido a varias reuniones, luego que tuve un entredicho con el hermano Antonio…
Ah, usted llegó a discutir —digamos— con el hermano Antonio.
Luis Hidalgo: Discutir no tanto.
Díganos, diferentes ideas.
Luis Hidalgo: No. Cuando estaba el Enviado abajo, en estado de… así, de sus males, que ya no se le podía tener arriba y lo bajaron al primer piso, en la sala, y ahí se implementó la cama donde Él iba a estar, y se le tenía que atender en la madrugada, de noche. Y cada hermano nos ofrecimos para atenderlo pues, asistirlo, y luego que me tocó a mí…
¿Usted llegó a atenderlo de noche, a cuidarlo?
Luis Hidalgo: Sí, una noche estuve. Y no sé, cuando el Enviado estaba durmiendo, no sé cómo se me ocurrió entrar al taller del hermano Córdova, porque el taller del hermano Córdova era contiguo a la sala, y la puerta, había, la puerta del taller, limitaba con la sala, y en esos momentos estaba abierto. Y como yo no quería dormirme, porque tenía que estar atento a asistir al Enviado, estaba caminando y pensando, y se me ocurrió entrar al taller del hermano Córdova. Y luego me retiré del taller y continué asistiendo al hermano, si se despertaba, para alcanzarle la frazada [ininteligible], y resulta que, cuando regreso —en la mañana me retiro a mi casa y en la noche regreso— me encuentro con que el hermano Antonio decía de que yo me había cogido una joya, una no sé qué cosa, porque él no lo encontraba en su taller, y entonces, tercamente, el hermano insistía que yo había… Era la única persona que entraba. Y entonces me estuvo acosando, me tuvo ahí hasta la medianoche el hermano Córdova, no me dejaba salir…
Ah, no lo dejaba salir porque sostenía que usted había agarrado…
Luis Hidalgo: Sí. Me culpaba a mí de la pérdida de una joya, y que como yo había entrado esa noche, él suponía que yo me la había agarrado. Y me dijo, me amenazó con la policía, que esto, que el otro, y no me dejaba salir.
¿Todo el día estuvo encerrado ahí usted?
Luis Hidalgo: No, porque después me llegó a soltar, pero me tuvo hasta la medianoche, que yo pensé que no me iba a dejar salir. Y él insistía de que yo le había cogido su joya.
¿Lo culpaba a usted?
Luis Hidalgo: Sí. Él me dijo: El Enviado Solar dice que usted entró al taller, a mi taller. Y así me endilgaba a mí de que yo me había cogido la joya. Entonces, a la otra noche que regresé, el hermano Antonio —no sé si me dejó entrar a la casa, o de la puerta, él salió por la ventana, él o la hermana Olinda, eso tampoco no recuerdo—, y me dijo que el hermano, el Enviado Solar, había dicho que dejara de ir por unos días.
¿Quién le dijo eso, Antonio?
Luis Hidalgo: Eso es lo que no recuerdo, si fue Antonio Córdova o la hermana Olinda, su mujer.
O sea, ¿ellos le dijeron que usted ya no venga por unos días por órdenes del divino Enviado?
Luis Hidalgo: Sí.
¿Y usted no le preguntó al divino Enviado…?
Luis Hidalgo: No podía entrar a la casa, no me dejaron entrar. De ahí, de la ventana me dijeron, yo estaba abajo al pie de la puerta. Y estuve así, varios días estuve, hasta que, no sé si fue el hermano Enrique, creo que él me dijo que podía regresar, pero el caso es que creo que fue así.
Hermano, y al final, ¿quién es el que cogió la joya?
Luis Hidalgo: ¿La joya?, ¿quién habrá sido?
¿No se supo?
Luis Hidalgo: No sé. No sé cómo habrá sido esto, porque yo no había cogido nada del taller, absolutamente, solo me limitaba a observar, nada más, pero yo no he cogido. Incluso, no sé si fue esa noche, que me retuvo ahí hasta la medianoche, que tuvo que venir mi familia. No sé si me llegué… no me soltó ese día, a veces me olvido y no recuerdo si me quedé hasta el otro día o esa misma noche me soltó, no recuerdo, pero, llegaron a venir mi hermano —tengo un hermano de madre— y creo que mi mamá también fue creo, que vino ella… no sé…, la verdad…, pero el caso es que fue mi familia…
Había preocupación por la familia porque ya eran bastantes horas que usted no iba a la casa.
Luis Hidalgo: Si pues. No recuerdo bien el desarrollo de este asunto, pero tuve esa experiencia negativa con el hermano Antonio.
Hermanito, después que sucede el fallecimiento del divino Enviado, sucede todo esto con los rollos, usted volvió a casa de Córdova, más o menos a ver que ha sucedido con los rollos, ¿cómo van, la difusión, algo?, ¿o usted ya se retira definitivamente de Córdova?
Luis Hidalgo: Yo no me retiré, pero me causó mala impresión eso y dejé de ir por un tiempo, como me había dicho el mismo Antonio, porque con el Enviado no hablé, él me dijo así, y así ocurrieron esos… esta anécdota.
Otra pregunta hermano, el… se me fue la pregunta… había una… se me fue una pregunta importante, me bloqueé. Bueno, es acerca… una pregunta muy importante, se me fue. Bueno, vamos a seguir conversando, ya vendrá a la mente. Entonces, usted, después que el hermano fallece, todo, ¿usted ya no siguió, ya no continuó yendo a casa de Córdova?
Luis Hidalgo: Sí.
O sí, ¿por cuánto tiempo?
Luis Hidalgo: Claro. Lo que ocurrió fue que… hubieron hermanos nuevos ya, comenzaron a llegar.
¿Eso fue cuanto, a los meses, a los años, un año, dos años, tres años?
Luis Hidalgo: Más o menos… Sí, más o menos. Y creció pues la… cómo le diré, el número de hermanos, y se organizó una mesa directiva.
Ah, ya estaban empezando a organizarse…
Luis Hidalgo: Sí, en la que no había líderes, no sé si fueron elegidos o… creo que sí fueron elegidos. Bueno, resulta que ya pasaba el tiempo y llegó un momento dado en que, parece que aparecieron celos entre ellos, entre la hermana Olinda y el hermano Antonio.
¿La rivalidad…?
Luis Hidalgo: Rivalidad.
¿Por los rollos?
Luis Hidalgo: Por ser el líder.
¿El líder, la cabeza de la organización?
Luis Hidalgo: Sí. Habían pues una mesa… una coordinadora de los hermanos, que era como una mesa directiva. Y ahí empezó una serie de intrigas, de cosas, hubo discusiones ante todo el pleno, en una reunión que hubo, y comenzó pues la división. Un grupo de hermanos se fue con la hermana Olinda, otro grupo se fue con el hermano Antonio.
¿Y esto en qué año habrá sido hermano, habrá sido en el…?
Luis Hidalgo: Eso es lo que no me acuerdo.
Si pues, debe de haberse… 79, 80, 81, supongo.
Luis Hidalgo: Sí, más o menos.
Debe ser por esos tiempos. Otra curiosidad hermano, ¿usted ha escuchado de Antonio Córdova que sostenía que el divino Enviado resucitó y al tercer día llegó a su casa, le tocó la puerta y se presentó —dice— ante Antonio Córdova. Usted… ¿es verdad?, ¿qué nos puede decir de eso?
Luis Hidalgo: Esa versión creo que la he escuchado, pero yo no creo eso. Cómo va a ser que el Enviado…
Y solo se le presentó a él, nada más.
Luis Hidalgo: A él…
A nadie más —dijo.
Luis Hidalgo: ¿Ya ves? Eso no…
Que después se fue al Callao, después de 15 días, fue al Callao, a un barco chino, subió y se fue al oriente.
Luis Hidalgo: Ah, esa versión siempre la decía el hermano Córdova cuando él hablaba de la doctrina a otros hermanos nuevos.
¿Ante hermanos nuevos en ese entonces?
Luis Hidalgo: Nuevos, sí.
¿Por qué ante antiguos no decía eso?
Luis Hidalgo: No decía.
Era rebatido, supuestamente.
Luis Hidalgo: Sin duda.
Los que son antiguos si conocen la verdadera historia.
Luis Hidalgo: Si, pues.
Siempre lo he escuchado decir eso: Que se me apareció, después de tres días resucitó, tocó mi puerta, tres toques, llegó a mi casa, estuvo 15 días, de ahí se fue a oriente en un barco chino. Es lo que siempre menciona Córdova (risas).
Luis Hidalgo: Sí, pues.
Hasta que estaba vivo. Ah, entonces eso no cabe.
Luis Hidalgo: Yo no creo eso.
Hay hermanos que también —antiguos — que sostienen: No, eso no ha sucedido, es mentira, es una versión de Córdova para ganar adeptos.
Luis Hidalgo: Claro. Si el mal comportamiento que tuvo con el divino Enviado, ¿cómo lo iban a premiar a él, en esa forma’, no. Porque eso es como un premio, recibir al Enviado luego que resucitó.
Sí, eso es cierto hermano.
Luis Hidalgo: Nadie lo ha visto luego de su resurrección. Que yo sepa, no ha habido versión de algún hermano. [Nota: Hay 2 casos informados: La de Fonseca (nombre no conocido), quien vio al divino Maestro suspendido en casa de los Córdova, después de que vinieron del entierro, y dio un mensaje al hermano Ricardo Flores; y la de propio Ricardo Flores, cuando se le presentó al tercer día. Además de otras veces que él lo vio y escuchó]. No fuimos al cementerio para abrir el ataúd, para ver que eso se realizó. Pero yo creo que debe ser así, porque así es su prueba de Él. Y así estaba ahí anunciado y… porque en el Apocalipsis también dice una referencia a eso, el dragón estaba a punto de tragarse al varón que iba a parir la mujer y que Él fue arrebatado al cielo, el Enviado. Entonces, el dragón puede ser el sistema.
Si pues, el sistema, ahí está el militarismo [ininteligible]
Luis Hidalgo: Claro. Y el hermano ascendería al cielo luego de su desencarnación. Yo alcancé a verlo al hermano cuando estaba en el ataúd.
¿Usted lo vio?
Luis Hidalgo: Sí. Yo lo vi.
¿Cómo lo vio, puede describirlo usted?
Luis Hidalgo: Claro, su rostro estaba sonriendo, me impresionó, era una sonrisa fuera de lo común, una sonrisa muy interesante que yo nunca había visto, me impresionó eso que vi, y el hermano parecía que se comenzaba a achicar, esa impresión me dio en el ataúd.
Hermano, no sabíamos eso, [ininteligible] usted lo ha visto. No sabíamos eso hermano. Hermanito, ahora usted, qué piensa de todo esto, lo que ha sucedido con los rollos, con la familia Córdova hasta el día de hoy. ¿Cuál es su opinión hermano? Han pasado 40 años y ellos siguen ocultando la revelación y no la dan a conocer en su totalidad. ¿Cuál es su opinión?
Luis Hidalgo: Yo me sentía apesadumbrado por la actitud de la familia Córdova. Aunque la hermana Olinda se dividió con el hermano Antonio, no pensamos —no pensé — que el hermano Córdova iba a estar así, negándose a seguir publicando la revelación, ni que otros hermanos también la publicaran, y eso no me gustaba, y yo decía, tarde o temprano van a recibir ellos su castigo por impedir la expansión de la revelación de Dios —decía entre mi —. Y, sin embargo, con otros hermanos hemos ido varias veces a protestar a su casa, a reclamarle, también se hizo un expediente con el testimonio y la firma de los hermanos que conocimos al Enviado, al poder judicial, se consultó a un abogado, pero no se pudo porque no había un comprobante, algo escrito de que los rollos pasaran al hermano Ricardo, no había un documento firmado.
Si hubiese… si el hermano Ricardo hubiese aceptado ese documento, con puño y letra del divino Enviado, donde le dice que usted se encarga de los rollos, sería otra cosa.
Luis Hidalgo: Sería otra cosa. Es que el ambiente que se respiraba en esos momentos, uno se confiaba en los hermanos que habían reconocido al divino Enviado, a la divina revelación. Había un ambiente así, de que todos confiábamos entre nosotros. Y yo digo, que por eso, el hermano Ricardo Flores no pidió un documento escrito del Enviado Solar, para que lo mostrara a la familia Córdova, para que le entregara los rollos.
Sí, a eso voy. Pero acá hay que tener en cuenta, también hermano, que no hay un documento donde diga que la familia Córdova se queda con los rollos, no hay.
Luis Hidalgo: Ah, eso también.
No hay, no tiene sustento. No hay ningún documento por escrito donde el hermano Luis diga, deja a Córdova que se [ininteligible] a quedar con los rollos.
Luis Hidalgo: No hay. No hay un documento.
O sea, ellos actualmente tienen los documentos, en este caso los divinos rollos, en forma ilegal.
Luis Hidalgo: Ilegal.
Claro. Como no hay un documento, no hay un comprobante. Porque ellos siempre dicen… Mire lo que dicen, yo lo he escuchado varias veces: Dicen que el divino Enviado le dejó a Antonio Córdova los rollos, y que testigo era el hermano Ricardo Flores, y Ricardo Flores acepta eso. Eso es lo que dice Córdova. ¡Imagínese hermano! ¡Una mentira pues!
Luis Hidalgo: Una mentira, lógico, a todas luces. Eso lo podrá decir, y engañar a hermanos nuevos, porque a nosotros, sabemos perfectamente cómo fue ese asunto. ¡Ah!, y otra cosa, el hermano José, el hijo de Antonio —ya había muerto su papá, Antonio Córdova—, y él se escuchaba que hablaba, en el programa que ellos tenían, o tienen, y también ocurrió que el hermano José Córdova anunciaba que iba a venir acá, a Ica, junto con otro hermano, este hermano era investigador de los platillos voladores, que tenía un programa en la radio, eso ha sido hace 5, 6 años creo, que vino Córdova a Ica con este hermano, Anthony Choy.
Anthony Choy, sí, el de… en ese entonces tenía un programa, creo que se llamaba Viaje a otra dimensión.
Luis Hidalgo: Sí, creo. Pero este hermano tampoco no reconoce a la revelación, pero sin duda aceptaría que lo acompañara el hermano José Córdova porque, como la revelación también habla de los platillos voladores, entonces yo digo que por eso es que también para… invitaría pues a Córdova para venir a Ica. Y acá en Ica yo supe que él vino, y yo he ido al auditorio donde hicieron una conferencia, y antes que él saliera a hacer su exposición —el hijo de Córdova, José Córdova— yo hablé con él y le reconvine, y le dije que también permitiera que otros hermanos… Primero le dije para que devolviera los rollos, creo, sí. Y aceptara que otros hermanos publicaran los divinos rollos…
TERCERA PARTE
Luis Hidalgo: Tenían más publicaciones que Córdova. Sí, más publicaciones.
Y qué le respondió hermano, ¿José Córdova?
Luis Hidalgo: Él me dijo que como a él lo paraban atacando en los programas que los hermanos tenían en la radio, por esa razón él no dejaba que los hermanos se acercaran a él, y le pidieran… dejarles publicar los rollos.
¿Eso le dijo José Córdova?
Luis Hidalgo: Eso me dijo.
Pero eso es una respuesta que no tiene sustento ni base.
Luis Hidalgo: No tiene sustento.
Es un capricho.
Luis Hidalgo: ¡Claro!, pero yo le dije. Porque en realidad ellos están atrasando la revelación, dado que ellos tienen los rollos originales, y tienen cuánta cantidad de rollos que lo que se ha publicado, creo que son alrededor cerca de 500, algo así.
No. Son como máximo 300, y eso. Y eso es solamente, qué le digo, 6% del total. ¡No es nada!
Luis Hidalgo: Sí, es una cantidad insignificante.
Mínimo. Ni siquiera es el 10%. Bueno, si son 4000, el 10% son 400 rollos.
Luis Hidalgo: Si pues. Eso yo le reconvine a él y le dije. Y como yo me dije que había cumplido con exigirle a él pues que diera ese paso, pero no quiso. Y después agregó que tenía que ir a… que lo estaban llamando, que le tocaba la hora de hacer una exposición.
Esos son pretextos hermano, como le digo, estos hermanos dan una serie de pretextos. Para nombrarle algunos, por ejemplo, primero dicen: No, que hay rollos muy avanzados, que los hermanos no van a entender.
Luis Hidalgo: Ah, sí, sí. Eso dicen.
Otro pretexto que dicen: No. Que los rollos muy avanzados… que mucha luz ciega.
Luis Hidalgo: Sí, sí, también…
Otra, que dicen: No. Que tienen que saberte de memoria los 300 rollos, y que si no te los sabes de memoria, no se te va a permitir leer nuevos rollos. Y eso también es un absurdo total…
Luis Hidalgo: Porque ni se sabe el evangelio de memoria tampoco…
Además de eso, en su publicación, en su página actualmente, solo hay 160 rollos. Y eso, en Word, ni siquiera la fotografía en alta definición, no hay, solo en Word. Ahora último que han agregado 60 rollitos, que son publicaciones de otros hermanos, que lo han jalado y lo han traído a su página. O sea, dan así una serie de… ¡Ah!, y lo más… lo que he visto en unos videos, es que dicen que ellos se reúnen para tomar una decisión si abrir o no abrir rollos, publicar o no publicar. Ellos se reúnen, José Córdova, la segunda esposa de Córdova, Karina Flores, si no me equivoco, Eudelio Martínez y los directivos de la asociación. Entre ellos se reúnen y ahí deciden si abrir o no abrir rollos.
Luis Hidalgo: ¡Imagínese!
Imagínese, ¿dónde quedan los derechos de nuestro Padre Eterno, ¿dónde quedan?, eso han dejado a un lado, ¿dónde quedan los derechos del Enviado? Por último, ¿dónde quedan los derechos de toda la humanidad que pidió conocer esos rollos? ¡Imagínese! Eso está grabado en YouTube, yo he visto ese video, me causa indignación eso, porque ¿quiénes son ellos para dejar a un lado los derechos de nuestro Padre Eterno? Nuestro padre Eterno dio una orden.
Luis Hidalgo: Si pues, eso es una osadía, y mayúscula.
Y nuestro Padre Eterno ya dio la orden. O sea, a nuestro Padre Eterno no le toman en cuenta, por lo que veo. Eso es lo que sucede. Si es verdad, mucho de injusticia, es verdad, es así, así son esas personas… esos hermanos son así, por lo que veo, lastimosamente. Muy interesante hermano su disertación, nos ha dado mucha información. Hermano Hidalgo, ¿algún otro comentario, recomendación para los hermanos que lo están viendo a nivel mundial? Porque esto va a salir para todo el mundo, todo Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, para todos va a quedar en registro histórico. ¿Algunas palabras para nuestros hermanos?
Luis Hidalgo: Bueno, yo… me faltarían palabras para expresar mi profunda emoción por haber conocido y reconocido a la Doctrina del Cordero de Dios, como el cumplimiento de la profecía del evangelio que Cristo anuncia la venida del Consolador, es decir, una nueva revelación que nos iba a revelar todas las cosas. Y en el Apocalipsis ya habla el libro escrito por dentro y por fuera: Los Rollos y el Cordero. Porque no hay otra revelación con un contenido de conocimiento y sabiduría desconocido para nosotros. Nosotros somos seres limitados, imperfectos, y estamos empezando a conocer la experiencia de la vida universal, y además, muchos en este mundo no hemos profundizado en el evangelio como el camino de la verdad, porque Cristo dijo que Él era la verdad, Él era el camino, Él era la vida. Eso no lo reconocemos, porque todos estamos influidos por una psicología mundana, materialista, que nos ha situado en un conocimiento de la vida imperfecta, muy limitada, materialista, que ni siquiera nos detenemos a saber el infinito de estrellas que hay en el universo, con unas leyes que ha ordenado los planetas, las galaxias… Entonces, esto es un acontecimiento trascendental, supremo en todos los tiempos, lo que significa que llegó el fin de los tiempos, como anuncia la Biblia, que ya llegamos a una etapa final, y que ahora debemos de reconocer la revelación, prepararnos para este cambio para el juicio final, rendir cuentas de todos nuestros actos y arrepentirnos, dejar la soberbia a un lado. Sí, eso lo que… un mensaje.
Un mensaje para el mundo, para la humanidad.
Luis Hidalgo: Sí.
Hermanito, le agradecemos mucho por esta entrevista, usted hermano Hidalgo León, que conoció al divino Enviado, la verdad no lo conocía, ahora lo conozco, estamos agradecidos por la información que nos ha brindado. Esto va a salir publicado en YouTube, en Facebook y también en las páginas web, en todas las páginas web que se puedan publicar y va a quedar como un registro histórico. Más adelante, tal vez nuevamente vengamos para hacer una nueva entrevista, ya con equipos mucho más modernos, con cámaras digitales para que salgan mucho más nítidas [ininteligible] desde ya le agradecemos por esta entrevista que usted nos ha brindado y la información que ha dado. Muchas gracias, hermano, y sus últimas palabras de despedida hacia la cámara.
Luis Hidalgo: Agradezco acá a los hermanos que han venido a hacerme una entrevista con el fin de dar a conocer las experiencias que he tenido con la divina revelación, entiéndase, con la divina Escritura Telepática y con el divino Enviado Solar, tratando de proporcionar, quizás una enseñanza también para toda la humanidad. Gracias, hermanos.