
CIENCIA CELESTE PERÚ
Transcripción de la declaración jurada de Esther Tasso Clímaco

Yo, Esther Tasso Clímaco, de 42 años de edad, con domicilio en el jirón San Carlos N° 518, 3er. piso N° 11, Surquillo, Lima, L.E. N° 07775740; declaro bajo juramento que:
En el mes de Agosto de 1976 fui con mi hermana Carmen Luz Tasso Clímaco a conocer al hermano Luis Antonio Soto Romero que, transitoriamente, se encontraba alojado en el Jirón Francisco Lazo N° 1939, interior J, distrito de Lince, Lima, casa de propiedad del hermano Antonio Córdova Quezada donde habitaba con su esposa Olinda Córdova Valverde, José y Jorge Córdova Córdova; mi primera impresión fue de gran impacto espiritual que me hizo sentir que estaba frente a un hermano de grandiosa y profunda espiritualidad que fue creciendo en la medida que nos exponía y explicaba el contenido de los Rollos del Cordero de Dios y que me llevó, al final de su exposición, al convencimiento que me encontraba frente al divino Enviado de nuestro divino Padre Jehova, como está escrito en las Sagradas Escrituras, Apocalipsis 5. El Rollo y el Cordero.
Desde que lo conocí asistí diariamente a escuchar sus sabias enseñanzas que confirmaban, cada vez más, que me encontraba frente al Hijo de Dios. Tuve la oportunidad de verlo escribir, dibujar y pintar los divinos Rollos del Cordero de Dios, utilizando papel canson de aproximadamente 1.10 mt. de largo por 0.85 mts. de ancho, que según explicaba, le eran dictados por el Divino Padre Eterno, mediante la divina Telepatía Viviente, que es la escritura con la simultánea visión de las escenas a colores; también me hizo saber que ya había escrito 4000 divinos rollos y 10000 títulos u Órdenes Telepáticas dictados por el divino Padre Eterno, que todos estos escritos serán impresos en libros en todos los idiomas del planeta Tierra, con el seudónimo de Alfa y Omega y el símbolo del Corderito, semejante al Corderito de plata que el divino hermano Luis Antonio Soto Romero llevaba prendido a la altura del corazón y que muchos hermanos estudiosos vendrán en busca de este Divino Conocimiento o Doctrina del Cordero de Dios o Divina Revelación o Divina Ciencia Celeste, que se disputarán en ser los primeros en publicarlos, ya que nadie es único.
En la primera visita que hice al hermano Luis Antonio Soto Romero, en compañía de mi hermana Carmen Luz Tasso Clímaco, entre otros hermanos que estaban presentes, conocí al hermano Ricardo Flores Herrera, que durante todo el tiempo que asistí a recibir las divinas enseñanzas de nuestro Divino Enviado, diariamente estaba a su lado el hermano Ricardo Flores Herrera y salían juntos a las siete de la noche. Nuestro Divino Enviado nos hizo saber que el hermano Ricardo Flores Herrera había pedido al Divino Padre Eterno, estar a su lado durante su permanencia en Lima. En abril de 1978 nuestro divino Enviado Luis Antonio Soto Romero empezó a sentir resquebrajamiento de su salud y su dolencia fue agravándose y es así como a principios del mes de Setiembre de ese mismo año, el hermano Enrique Javier del Pino León me hizo saber que estando en la casa del hermano Antonio Córdova Quezada escuchó el momento en que nuestro Divino Enviado Luis Antonio Soto Romero, en presencia del hermano Antonio Córdova Quezada y su esposa Olinda Córdova Valverde, se dirigió al hermano Ricardo Flores Herrera, diciendo: hermano Ricardo, el Divino Padre Eterno dice que Ud. se encargará de los divinos Rollos ¿quiere que le firme un papel? a lo que el hermano Ricardo, respondió: Hermanito, no creo que sea necesario, pues, aquí están como testigos los hermanos Antonio Córdova Quezada y Olinda Córdova Valverde.
Después del 2 de Octubre de 1978, fecha en que falleciera nuestro Divino Enviado Luis Antonio Soto Romero, el hermano Ricardo Flores Herrera nos hizo saber que el día 18 de Noviembre, de ese mismo año, recogerá los divinos Rollos del Cordero de Dios, los divinos Títulos y todo por insignificante que fuera perteneció a nuestro divino hermano Luis Antonio Soto Romero y, fue en estas circunstancias que fui convocada por el hermano Antonio Córdova Quezada por intermedio de su esposa Olinda que me llamó telefónicamente para que asistiera a una urgente reunión en su casa el día 17 de Noviembre de 1978 a las diez de la mañana, cita a la que concurrí muy preocupada por la urgencia con que había sido citada. En esta reunión a la que asistieron el hermano Antonio Córdova Quezada, Olinda Córdova Valverde, José y Jorge Córdova Córdova, Gregorio Córdova Padilla, Juan Sicha Cisneros, Rosa de Sicha, Enrique Javier del Pino León, Luis Humberto Hidalgo León, Ernesto Facho Castro, Carmen Luz Tasso Clímaco; no asistieron, por no haber sido citados los hermanos Ricardo Flores Herrera, Susana Rosas Díaz, Olga León de Pastor y Flori Torres Guerra. El hermano Antonio Córdova Quezada inició la reunión informando que nos había convocado con urgencia porque su esposa Olinda Córdova Valverde había tenido un sueño muy importante y le pidió a ella misma lo relatara. La hermana Olinda Córdova Valverde nos hizo saber que en su sueño se le apareció un ángel y que a su vez escuchó la voz de nuestro Divino Padre que le decía NO ENTREGAR LOS DIVINOS ROLLOS al hermano Ricardo Flores Herrera, que en el local que había alquilado el hermano Ricardo Flores Herrera tiene el sello de la bestia 666 que está pintado de color negro, que significa tinieblas; todo este relato lo hizo sollozando, derramando abundantes lágrimas y nos pidió toda la familia Córdova Quezada que los apoyáramos para que los Divinos Rollos del Cordero de Dios y los Divinos Títulos no salgan de su casa ni se entreguen al hermano Ricardo Flores Herrera a lo que nosotros muy impactados y conmovidos por el llanto y los argumentos de la familia Córdova Quezada, tomamos la decisión de apoyarlos y así sucedió. Posteriormente, mi hermana Carmen Luz Tasso Clímaco me informó que la hermana Olinda Córdova Valverde le había confesado que el sueño, visión y palabras que nos dijo haber escuchado del Divino Padre, fue solo una gran mentira inventada por ella para que su esposo Antonio Córdova Quezada se hiciera dueño de los Divinos Rollos del Cordero de Dios, de los Divinos Títulos y de todas las pertenencias del Divino Enviado Luis Antonio Soto Romero, ya que con todo ello habría mucho dinero para todos.
Al firmar esta Declaración Jurada, expreso mi más profundo arrepentimiento por no haber dado, oportunamente, preferencia al mandato de nuestro divino Enviado Luis Antonio Soto Romero para que los divinos Rollos del Cordero de Dios queden en poder del hermano Ricardo Flores Herrera.
Lima, 14 de Octubre de 1997.
Esther Tasso Clímaco
L.E. 07775740

