Entrevistas a Jorge Gárate Espinoza (26-11-1958)

Arica, 2012

Por Luis Paúl (Perú)

Jorge Gárate Espinoza, hijo de Manuel Hernán Gárate Gárate, accedió amablemente a concedernos una entrevista. Previamente narró que cuando aún estaba en el colegio conoció al divino Maestro a quien llamaba Don Lucho. No tiene muchos recuerdos de Él pues en esos tiempos estudiaba, aunque dice que su hermana mayor, que está en Santiago, debe acordarse más. Él contó algunas pocas anécdotas previas a la entrevista. En el momento de la entrevista (2012) la propiedad estaba semi vacía pues estaba en venta. Pronto él también se iría.

—Luis Paul: Buenos días

Jorge Gárate: Buenos días señor.

—¿Usted conoció a Luis Antonio Soto Romero?

Jorge Gárate: Si. Lo conocí a don Lucho.

—¿En qué año, se acuerda el año?

Jorge Gárate: El año… Más de 15 años.

—¿Usted como se llama?

Jorge Gárate: Jorge Gárate Espinoza.

—¿Su padre?

Jorge Gárate: Manuel Hernán Gárate.

—¿Cómo llegó Alfa y Omega aquí?

Jorge Gárate: Un día pasó y se puso a conversar con mi papá acá. Había una oficina y llegó, y se pusieron a conversar y fue invitado a almorzar.

—¡Almorzó con ustedes!

Jorge Gárate: ¡Claro! Almorzó con nosotros y mi papá lo invitó. Pero él [su padre] falleció.

—¿Ustedes cuántos hermanos eran?

Jorge Gárate: Ocho.

—Ocho hermanos, ¿todos lo han conocido?

Jorge Gárate: Todos los ocho hermanos.


—Y cómo así se quedó en la casa, ¿lo invitó a cenar y vino al día siguiente, dos días, en una semana?

Jorge Gárate: Mi papá le ofreció a que se quedara.

—¡Ah, él le ofreció! Y Él aceptó.

Jorge Gárate: Sí.

—¿Ahí mismo se vino, el mismo día?

Jorge Gárate: Estaba un día.

—Ya, pero desde que almorzó por primera vez ¿y lo invitó a quedarse el mismo día?

Jorge Gárate: Sí.

—¡Ah!, ¡así nomás!

Jorge Gárate: Sí.

—¿Sabe dónde vivía antes?

Jorge Gárate: No. No tenía dirección.

—¿Vivía en la calle?

Jorge Gárate: No sé, porque siempre se quedaba en la casa que le ofrecían quedarse, pero no en la calle.

—¿Puede contarnos como fue la actitud de sus animalitos, de sus mascotas?

Jorge Gárate: ¡Ah!, que no dejaban entrar a nadie.

—¿Quiénes?

Jorge Gárate: Los perros pues.

—¿Eran cuántos?

Jorge Gárate: Eran cuatro. Grandes eran los perros, cerraban el portón y no dejaban entrar a nadie. Él abría la puerta y los acompañaban. Todos los perros hasta acá. No le hacían nada.

—Esa misma actitud ha tenido también en Lima con otros animales.

Jorge Gárate: Sí. En todas partes los perros no le hacían nada, al contrario, los miraban, los [ininteligible].

—Tiene todavía sus animales, ¿sus crías?

Jorge Gárate: No. Murieron todos

—¿Las crías que están acá?

Jorge Gárate: No, esas son otras de otras.

Nota: Jorge Gárate previamente había declarado algunas cosas que no se le volvieron a preguntar, una de ellas: Como ellos eran ocho hermanos, y solían hacer bulla, su papá andaba molesto, pero cuando llegaba el divino Maestro, toda la amargura que tenía su padre se le pasaba de inmediato. Otra: El divino maestro había dicho que, por haber sido alojado Él allí, cuando venga la inundación, las aguas del mar respetarían su propiedad. [su dirección: Avenida Alejandro Azola esquina con Bilbao, está ubicada en la Zona Industrial (parte alta de Arica), lo que sugiere que la parte baja será inundada].

La profecía sobre la inundación de Arica, mencionada también por Antonio Thenoux, fue escrita en los rollos. Sin embargo, tanto Antonio Thenoux como Jorge Gárate dan datos adicionales, lo que revela la importancia que tienen las declaraciones de los testigos.

Las líneas rojas marcan las ciudades de Ilo (Perú) y Pisagua (Chile), ciudades que serán afectadas por la inundación, y cuyo epicentro será Arica


La casa de los Gárate, esquina de la calle Azola con Bilbao, Arica, finalmente fue vendida y convertida en grifo. Según lo declarado por Jorge Gárate, su propiedad no sería alcanzada por las aguas, aunque actualmente ya no es propiedad de la familia Gárate. (Captura de pantalla – Google Maps 2025)