…Arica está condenada a sufrir muy pronto un gran cataclismo que la gente no está preparada…


…Arica estaba en vísperas de tener un cataclismo muy grande, que iba a venir desde Ilo [Perú] hasta Pisagua [Chile], que podría producirse después del año 2000…


—Hermano: …una pregunta. Qué dijo de Arica, del cataclismo, ¿cómo iba a ser?

—Antonio Thenoux: ¿Arica? Se anunció un gran terremoto.

—Hermano: ¡Ah!, ¿terremoto o maremoto?

—Antonio Thenoux: Terremoto y maremoto. Anunció Él en esa época el golpe de estado de Allende. Él anunció muchas cosas…


El hermano Luis dijo que, por haber sido alojado Él allí, cuando venga la inundación, las aguas del mar respetarían su propiedad [Avenida Alejandro Azola esquina con Bilbao, Arica, Chile].


…entonces nos decía que, cuando viene la nave de Cristo a velocidad, los científicos van a inventar un montón de cosas, van a decir un montón de cosas, que es un cometa, que es un planeta destruido que se va a impactar en la Tierra y así sucesivamente, un montón de cosas. Pero, a las finales se van a dar cuenta que es una divina nave, y al darse cuenta los científicos, que es una divina nave, entonces van a anunciar al mundo que son los extraterrestres que nos vienen a invadir y que había que atacarlos. Entonces ahí, cuando ya se va acercando, se va acercando, y ya los científicos ven que viene directo a la Tierra, con todas las mentiras que estos lanzan al mundo, dice que gran cantidad de la gente se mata por miedo. Así nos dijo, que gran cantidad de gente iba a matar, se iba suicidar por esas mentiras. Entonces ya, cuando ya está cerca, cerca, cerca, Estados Unidos dice que son extraterrestres y que había que atacarlos, incita a todos a atacarlos, pero los demás no lo hacen. Entonces, ¿qué hace Estados Unidos? ¡Pum!, le lanza las bombas atómicas. Entonces, cuando le lanza las bombas atómicas, inmediatamente la nave de Cristo ya está en el espacio de nosotros, entonces ahí todo ojo lo va a ver, todo ojo va a ver de que Cristo baja de su nave, todos los vamos a ver como Él se va a manifestar en el planeta. Inmediatamente la bestia vuelve a lanzarle otra bomba atómica, le lanza la bomba atómica, y ahí, cuando explosiona, Cristo lo convierte —dice— en alimentos para toda la humanidad. ¿Por qué? Porque la bestia nos tiene muriéndonos de hambre, todos pasamos necesidades. Entonces, lo convierte en alimentos, dice que las personas, por ejemplo, yo necesito… tengo sed, aparece lo que yo necesito, líquido. Si yo tengo hambre aparecen alimentos y así sucesivamente. Todas las necesidades de nosotros va a caer. Entonces, cuando la gente ve que no nos hace daño las bombas, entonces ya Cristo baja al planeta, y cuando Él baja al planeta todas las armas empiezan a destruirse, ¡todas!, se derriten, se destruyen, por donde Él iba pasando y hay armas, hay cuarteles, hay militares, dice que todas las armas empiezan a derretirse y se van hacia abajo. Entonces, la bestia, cuando ve eso se desespera, se desespera —dice— y empiezan a matarse de miedo, de terror, porque saben de que es un enemigo al cual no pueden destruir. Porque ellos lo ven así, como enemigo. Entonces, cuando Cristo empieza a caminar, ahí vienen los maremotos, los terremotos, por todas las armas que hay, por la ira, la ira de un padre solar. En lugar de que se construya crean armas para destruir. Y ahí es cuando Estados Unidos se inunda y se divide en tres. O sea, una parte se hunde, la otra queda calcinada, queda una desgracia, y la otra parte, que el bunker donde están todos los ricachones, ellos se salvan siempre, se metieron a su bunker y el bunker está flotando, flotando, flotando. Entonces pasa —dicen— dos años y ellos dicen: ¡Ya debe haber terminado!, como hemos lanzado las bombas nucleares ya todo está exterminado, destruido. Salen a la superficie, de su búnker, y se dan… ¡que es una isla! ¡Uy! —dicen— ¡todo se ha destruido, somos los únicos que estamos vivos!, ¡somos los únicos que estamos vivos! Y en eso, dice que empiezan a… —eso nos narraba el divino Enviado— dice que empieza, esa isla, empieza a varar oro, piedras preciosas, de todo, todo empieza a varar ahí. Y dice que ellos corren —dice— y empieza la avaricia, a pelearse y dice que se matan por esas cosas que ya no tienen valor, solo para ellos nada más. Y decía de que eso sucedía con ellos, y que después dice que veía, que el Padre Eterno le hacía ver, dice, hasta el último de esos, del bunker, que mueren, y cuando ellos se van dice que su pensamiento es: ¿Existirá o no existirá Dios? ¿A dónde iremos a ir? Dice que el divino Enviado escuchaba cómo ellos pensaban, y se iban a los mundos de tinieblas, a los mundos más bajos que este. Y esa isla seguía vagando, rodando, por el [océano] Pacífico…


—Enrique del Pino: …dijo que la China iba a ser una gran nación, que va a encabezar el Tercer Mundo, como lo dice en la Ciencia Celeste. Y la China en ese entonces era un país pobre, en el año 75, 76, era un país pobre, era del Tercer Mundo, y miren lo que es ahora. Dijo que China iba a ser una gran nación y que iba a encabezar el Tercer Mundo y ya lo está haciendo, y esa profecía se está cumpliendo.

—Esther Tasso: Nosotros le decíamos: Pero hermanito, China es pobre… ¡Ah, para el Padre Eterno no hay nada imposible!…


—Esther Tasso: …y también nos decía que en el juicio iba a haber de todo, que no solamente iba a ser tristeza.

—Enrique del Pino: ¿Miedo, pánico?, no.


—Enrique del Pino: …después decía que el Padre le hacía ver al divino Enviado los dólares, dice que el aire se los llevaba.

—Esther Tasso: O sea, como basura.

—Enrique del Pino: Como basura en la calle, así como hay papeles de basura tirados en la calle, así, los dólares ya no tenían valor…


—Enrique del Pino: …el hermanito decía que el día del juicio el Padre va a retirar el mar, y dice que van a encontrar piedras ahí con escritos que están ahí ocultos.

—Esther Tasso: Con mensajes que han dejado los hermanos del planeta Amarillo.

—Enrique del Pino: Incluso, decía que había tesoros no conocidos acá en la Tierra que están ahí, bajo el mar. Es lo que nos decía el Enviado.

—Esther Tasso: Y que eso va a aflorar cuando haya ya el juicio en Estados Unidos, y decía que se partía en tres pedazos. Que uno desparecía, el otro se hundía y el tercero vagaba por el océano. Y todo el mundo creía que era una isla, y ahí, justo lo que queda que flota, es el bunker de todos los ricachones de ese país.

—Enrique del Pino: Que son 666.

—Esther Tasso: Y que, después de dos años —dijo el divino Enviado— salían a la superficie, supuestamente que ya había pasado las bombas atómicas que habían mandado, que habían lanzado, y que ahí es donde varaba esa riqueza.

—Enrique del Pino: Hacia la isla de ellos, se peleaban por las riquezas.

—Esther Tasso: Se mataban por los tesoros que varaban ahí. Y en el resto del planeta ya no tenían valor esas cosas porque ya estaba Cristo en la Tierra…


…habló del Planeta X que la ciencia descubrió (aún no se ha descubierto). El Planeta X es el último planeta que tenemos en la galaxia…


…entonces, el Hijo de Dios se va a manifestar en este mundo en el día del juicio y decía: A Él lo vamos a ver en los espacios de este planeta levitando y brillando como un sol, cuando acontezca esto se dará inicio al tiempo de Dios-Padre y habrá terminado el tiempo de los hombres…


—Esther Tasso: …nos decía: Dice el Padre —y que le hacía ver en el día del juicio— que todos aquellos que hicieron alianza con el demonio, el demonio viene y se los lleva y no hay manera de que…

—Enrique del Pino: Todo aquel que practicó con su filosofía.

—Esther Tasso: Claro. Entonces viene, en el día del juicio, y le dice: Padre Eterno, este me pertenece porque este practicó mi filosofía. Por eso decía el divino Enviado que el ser humano no se daba cuenta con quién estaba haciendo alianza…


—Esther Tasso: …entonces, esos son los que va a venir el demonio y se los va a llevar. Y dice que ellos gritan, gritan y le piden al Padre Eterno que no, que los salve. Pero el Padre Eterno no puede hacer nada porque ellos son los que han hecho la alianza con el mal. Y se los lleva a rastras, así como se ve en la película Ghost, ¿no se ve al demonio que viene, lo chapa y se lo lleva? ¡Pero gritando! —dice— se los lleva las tinieblas para abajo, se los llevan.

—Enrique del Pino: Dice que eso es bien desgarrador, dice que el grito del demonio es el que espanta a la bestia.

—Esther Tasso: La bestia, el grito de la bestia espantará. Pero no tenemos nosotros que tener pena de ellos, porque aquel que tiene pena se hace cómplice del demonio. No tenemos que compadecernos del demonio porque ellos nunca se compadecieron por ninguno de nosotros…


—Enrique del Pino: …y, por ejemplo, lo que está sucediendo ahorita en Estados Unidos, hay una guerra civil, también lo dijo el hermano. Estados Unidos va a terminar en guerra civil.

—Esther Tasso: En una guerra civil.

—Enrique del Pino: Y van a terminar matándose unos a otros. ¡Y acuérdate!

—Esther Tasso: Y que va a llegar un momento en que nadie va a salir ni nadie va a entrar. Y ahí es que nos dijo el divino Enviado: Si ustedes tienen familia en ese país, díganles que se vengan más bien a su país, porque ese país [Estados Unidos] va a terminar muy mal, y van a pasar un hambre que nunca se vio en la tierra.

—Enrique del Pino: Y hasta en los rollos está, al final van a tener que mendigar sus alimentos.

—Esther Tasso: Entonces nos dijo eso el divino Enviado…


—Esther Tasso: …y también el demonio se pone insolente con el Padre, porque en realidad en Cristo Solar está el Padre, el Padre Eterno. Entonces, eso es lo que decía el divino Enviado, que también ellos se ponen insolentes. Entonces está su Corte para llamarles la atención.

—Enrique del Pino: Y que hasta el último no se arrepienten. Cristo le da la oportunidad para que se arrepientan, pero, les dan la contra.


…entonces decía que el Padre le comentaba que venía la nave de Cristo a toda velocidad a hacer juicio a los mundos. Porque no solamente al planeta Tierra le va a hacer juicio, le va a hacer juicio a miles de planetas. O sea, los planetas que están esperando también su juicio final, y después llega a la Tierra y también le hace juicio, y de ahí continúa haciendo juicio. Pero ya Él va a gobernar este planeta. Así nos decía el divino Enviado: Cristo gobernaba ya este planeta, a la misma vez que seguía haciendo los juicios…


—Enrique del Pino: …y que el juicio no es como la criatura humana se lo imagina. Por ejemplo, Cristo viene con su Corte, va a venir con su Corte Solar, van a venir con ángeles, arcángeles, serafines, vamos a ver a toditos…

—Esther Tasso: Claro, con sus ejércitos que tiene.

—Enrique del Pino: Van a estar ahí presentes, y ellos son los que van a dar el veredicto también ahí, van a haber jueces…


…el divino enviado nos decía que cuando la bestia estaba en plena agonía se volvía histérica y empezaba a atacar a todos…


…eso es lo que también dijo el divino Enviado, que en los últimos tiempos —dijo— la bestia está en plena agonía, y en su plena agonía se vuelve histérica y empieza a atacar a todos. Y eso es lo que estamos viendo, que está ya, atacando a todos, se está cumpliendo esta profecía del Padre…


—Esther Tasso: …y dice que Cristo instala su divina nave entre la China y la India…

—Enrique del Pino: El Tíbet.

—Esther Tasso: Sí. O sea, eso es lo que dijo el divino Enviado.

—Enrique del Pino: La Nueva Jerusalén.

—Esther Tasso: Cristo instalaba su divina nave entre la India y la China y la convertía en la Nueva Jerusalén, ¡inmensa!, ¡inmensa!, que ahí…

—Enrique del Pino: Dijo que es de preciosos colores, de piedras preciosas.

—Esther Tasso: Sí, y dice que iba cambiando de colores, iba cambiando así como de rubí, como las perlas, iba cambiando de colores maravilloso, bello. Eso es lo que nos narraba el divino Enviado, y que desde ahí empieza a juzgar. Entonces, decía de que el Padre le hacia ver de que había gente que no tenía dinero para poder viajar, que había hospitales donde la gente estaba ahí enferma y no podía viajar, no había medios para ellos. Entonces Cristo hace un camino, dice que igual, como en el tiempo de Moisés…

—Enrique del Pino: Eso iba a ser cuando esté juzgado en la India, en la China.

—Esther Tasso: Sí. Hace el camino, o sea, por el océano, para que esa gente llegue hasta allá. Pero se ve —dice—, maravilloso como Cristo hace que las aguas se separen. Igual como en el tiempo de Moisés, igual, el mar esta ahí y el camino también, y la gente pasa caminando y llega donde está Cristo. Eso es lo que nos decía el divino Enviado…


—Esther Tasso: …el divino Enviado comentó y dijo que, ya en los últimos tiempos, como la bestia está en plena agonía y el Padre le quita el poder y ya nada le sale bien a la bestia, entonces, la bestia, en plena agonía empieza a atacar, ataca a todos, y después, como no logra sus objetivos lanza la bomba atómica, siempre la llega a lanzar. Y dijo que ahí es cuando se hará presente Cristo. Pero, que antes de todo esto —como estamos ahorita en la situación en que estamos—, dijo que la nave de Cristo venía a toda velocidad para hacer los juicios a los planetas. Entonces, conforme Él iba viajando, iba haciendo juicios en los planetas hasta llegar acá, al planeta Tierra. Y en ese viaje, de venir, es que Estados Unidos va a lanzar la propaganda de que, cuando ya se acerca más, empieza a decir que…

—Enrique del Pino: Extraterrestres.

—Esther Tasso: Primero era un meteorito, después que no, después empieza a decir es una nave que viene a impactar al planeta, y después dijo que venían a invadirnos. Entonces, había mucha gente que, por temor, se quitan la vida.

—Enrique del Pino: Se suicidaban.

—Esther Tasso: Sí. Entonces, cuando lanza ahí la bestia, la bomba atómica, entonces ahí es cuando Cristo se hace presente inmediatamente, y que dijo de que todo ojo lo verá.

—Enrique del Pino: Que el Padre no va a permitir la destrucción del planeta.

—Esther Tasso: No le va a permitir otra vez destruir un planeta, porque dice que en los planetas donde ha estado, lo han ido destruyendo. Ha destruido un montón de planetas la bestia, está acostumbrada a hacer eso. Pero dijo que con este planeta no, el Padre no se lo iba a permitir. No iba a permitir que destruyera el planeta. Por eso es que Cristo se va a hacer presente en ese momento. Ya ustedes saben, que siempre lo hemos narrado, que cuando explosione esa bomba se convierte en alimentos para las necesidades y hambre del planeta. A cada criatura, a cada persona le va a caer un alimento, del cual está pensando y lo necesita.

—Enrique del Pino: Fruta, plátano.

—Esther Tasso: Claro, si estás pensando en una fruta recibirás una fruta, si estás pensando en comida recibirás comida y así sucesivamente. Eso es lo que nos explicaba el divino Enviado.

—Enrique del Pino: Y que tercera guerra mundial no va haber.


…la primera señal que se cumplió y que lo dijo como una profecía, que nos dijo ¡en ese entonces!, que el Padre decía que China se iba a convertir en una gran nación. Entonces vemos que esa señal se cumplió ya. En realidad, China en ese tiempo era como del Tercer Mundo, pobre, y ahorita, en todo ese corto tiempo ¿en qué se ha convertido China?…


—Esther Tasso: …entonces dice que las reses estaban sentadas. Dice que venían rápido y le quitaban la hoja al ser humano y en un ratito le entregaban los resultados. O sea, ellos ayudaban a contabilizar los puntos de tinieblas en el día del juicio.

—Enrique del Pino: ¿Qué decía el hermanito?, que eso lo hacía el Padre para demostrar que los malamente llamados animales son espíritus más avanzados.

—Esther Tasso: Muchos de ellos son padres solares. Y decía que las reses, las reses son padres solares, solo que están en sus pruebas ellos…


…ahí fue que le preguntamos: Hermano, ¿y cómo es eso de los 144 mil escogidos? ¡Ah! —le dijo—, ahora les voy a comentar. Entonces, Él miró hacia arriba, como siempre miraba, y movía los labios, miraba, como decir, hacia el cielo, a través del techo, de la pared, miraba hacia arriba y nos decía: Ahora sí, el Padre dice que Yo les voy a comentar. Y entonces decía que el día del juicio, cuando Cristo venga a la Tierra, va a juzgar a todos, a vivos y muertos, y entre ellos van a decir: ¡¡Señor!! ¡¡Señor!!, ¿y qué de los 144 mil de los escogidos? Entonces, dice que Cristo los va a llamar y les va a decir: Bueno, ¡a la derecha los 144 mil! Pero dice, Él dice que, de los 144 mil escogidos, dice que entre la gran mayoría de los 144 mil estaban los reyes, presidentes, dictadores, los ricos, los grandes de la Tierra. Y dice que a golpes y empujones ellos se pusieron ahí a un costado, y ahí es donde vino un terremoto, y dice que se abre la tierra y se los traga a todos. Y dice que se vuelve a cerrar la tierra y en ese momento vuelve Él de nuevo: ¡A ver!, ¡vengan otros 144 mil!, ¡vengan los 144 mil escogidos!, ¡otro grupo más!… ¡Ni uno!… Dijo: ¡Ah!, ¡que rápido aprendieron la lección! Y ahí es donde Él agarró y dijo: Ahorita no hay ni un salvo —dijo— ni uno que sea escogido, porque todos han caído y todos tienen pendiente un juicio. Los únicos escogidos son los niños hasta los 12 años de edad, la inocencia…


…los que más alegres, contentos van a estar, son los pobres del mundo, los que sufrieron, los que padecieron hambres, miserias, persecuciones, injusticias, ellos estarán contentos, alegres. Los que más van a llorar —decía— son tres, tres psicologías negativas: El mundo de los ricos, las religiones y el militarismo. Él hacía relación a las Sagradas Escrituras. Éstos, en las Sagradas Escrituras, en el Apocalipsis, están escritos como la gran bestia de siete cabezas y diez cuernos, la gran ramera, y el monstruo de los mil ojos o legiones de Satanás…


—Esther Tasso: …el divino Enviado dijo que esas eran también las señales, en que va a haber un momento en que el planeta va a quedar en oscuridad por tres días —dijo—, y que esa era también otra de las señales, que sí va a suceder en el planeta. Eso si es cierto porque está escrito, eso va a suceder.

—Enrique del Pino: Sí, eso va a suceder a las finales…


…porque el Enviado nos decía: El Padre dice que a la bestia le va a dar más tiempo de lo que la bestia pidió, para que la bestia no diga: Padre Eterno —el día del juicio— yo pude haber cambiado, yo pude haber cambiado las cosas Padre Eterno, pero tú no me diste tiempo. Porque dice que la bestia es muy astuta, entonces el Padre le está dando mucho más tiempo del necesario…


—Esther Tasso: …que van a haber terremotos, maremotos. El divino Enviado nos decía que la tierra iba a temblar y que nosotros íbamos a estar abrazados al piso…

—Enrique del Pino: No, agarrados de la mano unos a otros para no caernos.

—Esther Tasso: No, y después abrazados en la tierra porque no vamos a poder pararnos.

—Enrique del Pino: De tanto que se va a mover…

—Esther Tasso: De tanto movimiento

—Enrique del Pino: Va a durar horas, días.

—Esther Tasso: ¿Horas? ¡Meses dijo! Meses, que esos movimientos van a durar meses, que vamos a estar tirados en el piso y que vamos a llorar sangre.

—Enrique del Pino: Tanto vamos a llorar que ya no vamos a tener lágrimas, que vamos a llorar sangre…

…al correr el tiempo —nos decía el divino Enviado—, que la bestia se le acababa su tiempo que pidió —O sea, ahorita a la bestia se le acabó el tiempo—. Y dijo que nada le iba a salir bien, nada. Y realmente es lo que estamos viendo, es otra profecía más. Que la bestia iba a querer hacer muchas cosas, pero el Padre ya no se lo permitía que lograra esos objetivos, porque se le acaba el tiempo y el Padre le quita todo el poder a la bestia…


…y gran parte —decía el Enviado— del premio que la criatura tiene, y lo tiene a sus manos, está en los llamados evangelios —decía el Enviado—. ¡Ahí está el premio!, y la criatura —dice— ve la Biblia que está ahí, voltea en su casa y ve la Biblia, y la Biblia le está diciendo, como diciéndole: ¡Léeme, léeme! ¡Ven, acá estoy yo, acá está tu salvación! —nos decía el Enviado—, y la criatura ni la mira. Por último, agarra la Biblia —decía el Enviado— ya ve que está ahí, como no le da importancia agarra y lo pone en un rincón, y muchas veces —dice— que termina hasta en el tacho de basura. Y esa Biblia, en el día del juicio, pide justicia y reclama al Padre… esa Biblia que el despreció le reclama al Padre, le dice: Padre Eterno, él me tuvo en su casa —el espíritu—, me veía a diario, yo lo veía a diario —la Biblia tiene vida, un simple libro tiene vida porque todo tiene vida ante Dios— y nunca se interesó por mí, nunca se interesó por ti, Padre. Y entonces el Padre le muestra al espíritu todo eso y le dice: Hijo, ¿que puedes reclamar?, si cuando tenías la Biblia a tu alcance, la veías, tus ojos, la vista, tu visión te llevaba hacia la Biblia y nunca te interesaste por Mí, ¿qué puedes reclamar, hijo? Y dice que el espíritu cae en una especie de vergüenza, comienza a llorar, caen las lágrimas, entonces el Padre le dice: ¿Qué puedes reclamar, hijo, si nunca te preocupaste por Mi? Nunca te interesaste por Mí, entonces, Yo tampoco me intereso por ti. ¿No me buscaste? yo tampoco te busco pues, ¿qué me puedes pedir?, ¿qué puedes reclamar, hijo? El Padre te habla así. Dice que la criatura cae en una especie de vergüenza, dice que llora, lágrimas, llora tanto el espíritu que comienza a botar lágrimas de sangre, y decía el Enviado: Y eso —dice el Padre— sin contar las otras cosas que hizo en la vida. Y nos ponía el caso de otras criaturas que sí leían la Biblia, dice que la Biblia, la Biblia que él había leído salta de alegría y pide premio: ¡¡Padre, Padre, a él dale premio porque él sí leyó, él leyó!!…


…la Tierra va a tener un gran golpe, de un asteroide que tiene 20 kilómetros de largo por 10 kilómetros de ancho. Ese asteroide va a caer en Estados Unidos el año 2005 en el lado de Texas…


—Esther Tasso: …llamó a un fascista que era odiado por todo el planeta y Cristo lo llama para juzgarlo. Y él va, le van abriendo camino y va caminando, va caminado, y cuando va caminando…

—Enrique del Pino: Le decía: ¡Ven a mi presencia! —lo llamó.

—Esther Tasso: Y le empiezan a tirar patadas, puñetes, se caía, se levantaba y Cristo decía: ¡Lo quiero vivo! ¡Lo quiero vivo! Y dice que después llega arrastrándose…

—Enrique del Pino: No. Dice que dejaron de hacerle eso, pero que a medida que él avanzaba de todas maneras le tiraban —despacito— pero le tiraban una patada.

—Esther Tasso: Le tiraban una patada hasta el último.

—Enrique del Pino: Le tiraban despacito, pero le tiraban una patada.

—Esther Tasso: Iba a llegar y ¡Pum!, le tiraban una patada, ya pues, se cayó y de ahí ya fue, arrastrándose —dice— hasta donde estaba Cristo.

—Enrique del Pino: Creo —decía—, esa es una de las anécdotas que el Padre me hace ver en el día del juicio.

—Esther Tasso: Sí, en el día del juicio, que el Padre le hacía ver. Pero como Él lo narraba era para matarse de la risa…


—Ricardo Flores: …nos veníamos los tres. Cuando en eso yo veo que del cielo venían unas bolas de fuego, unos pedrones, pero enormes, y que se dirigían a estrellarse a la Avenida Angamos, ahí en Paseo de la República, y yo le decía: ¡Hermanito!… se viene! Se venía pues tremendas piedras de fuego, enormes, enormes piedras. A donde cae, ¡qué carro va a soportar un pedrón de esos…!

[Ininteligible]

—Ricardo Flores: Yo manejaba…

—Hermano: ¡Frenó!

—Ricardo Flores: No, yo no frené…

—Hermano: Siguió de largo.

[Ininteligible]

—Ricardo Flores: No, no, no… yo le refería a nuestro divino Redentor lo que veía. ¡Y viene, y viene, y viene! Pero yo seguía manejando, porque felizmente no venía contra nosotros, sino se iba más allá, al otro lado de la Vía Expresa… Ustedes ven que en la Avenida Angamos hay un puente, en el lado de allá hay árboles, y en el lado de acá, [Avenida] Primavera, ya no hay árboles, y yo dije estas piedras no van a dejar ningún [ininteligible] porque son tan grandes y candentes, no va a quedar nada. Pero cuál fue mi sorpresa, que, al llegar justo a la altura de las ramas de los árboles, se desaparecieron las piedras, no hubo nada, no pasó nada, ni cayeron al suelo, ni quemaron los árboles, ni partieron a nadie, ni hubo nada. Nuestro divino Maestro nos miraba nomás. Así es hermanos, no decía nada [risas]…